Creo que, con su colaboración, puede ayudarnos a denunciar públicamente la grave situación por la que atravesamos los compañeros trabajadores de la Casa Serrana de Huerta Grande, propiedad de OSPEC (Obra Social de Correos y las Comunicaciones).
Acá el que hace cualquier tipo de reclamo laboral, porque cree que le corresponde, se encuentra con que no tiene derechos y se expone a todo tipo de vejámenes por parte de la Administración de la Casa y el dejar hacer de la Superioridad de la OSPEC. Se incumple con el Convenio Colectivo de Trabajo, no se respetan las leyes laborales y sindicales, y se vive en un clima de acoso laboral, psíquico y moral como jamás recuerdo haber visto en ninguna otra organización a lo largo de mis 31 años de servicio dentro de la Familia Telepostal.
Le envió nota que deseo que se haga publica, la cual también enviaré a todos los diarios nacionales y provinciales de difusión masiva. Aprovecho para saludarlo atte.
Daniel Facundo
Jefe Casa Serrana
Secretario de Actas de AJEPROC - CORDOBA
Personeria Gremial 916
Huerta Grande - Cordoba
DNI: 11293539
TE PART: 03548425695
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A LA OPINIÓN PÚBLICA EN GENERAL
Después de haber vivido laboralmente todo el lapso de la última dictadura militar y el posterior proceso de transición hacia la democracia, hoy veo con satisfacción como las naciones del orbe se manifiestan haciéndole saber a todo el mundo que en nuestra patria se respetan los derechos humanos y que, por fin, vivimos en un Estado de Derecho, en donde las leyes se respetan y se las hace respetar.
También me reconforta y me hace sentir orgulloso que la Señora Presidenta, Maria Cristina Fernández de Kirchner, haga público esos anuncios que otras naciones declaman, y a la vez, ella misma nos haga conocer a los ciudadanos comunes de esta Patria que, afortunadamente, gozamos de esas garantías fundamentales.
Sin embargo, podemos afirmar que no todo lo que reluce es oro.
Casi todos sabemos que en nuestro país todavía hay empresas, fábricas, clubes, asociaciones civiles y privadas, etc., e incluso organismos oficiales que dependen directamente del Estado Nacional en que existen aun importantes bolsones de autoritarismo, ejercidos por terceras o cuartas líneas de mando.
Quedan todavía muchísimos resabios de aquella época y vemos que existen organizaciones que son conducidas por personas con cierto grado de poder que evocan nostálgicamente ese período nefasto de nuestra historia.
Todavía hay muchas de estas personas que lamentablemente conducen instituciones con importantes grupos de personas trabajando, las cuales son sometidas al mando discrecional que estos “conductores” entienden, como si aun no comprendieran que los tiempos han cambiado y que tanto los trabajadores como el pueblo en su conjunto, han recuperado para si todos los derechos que otorgan las leyes, las garantías Constitucionales, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto de San José de Costa Rica y toda la base jurídica universal a las que nuestra nación adhiere.
Estas personas que todavía creen que las leyes en su conjunto han sido promulgadas para ser ignoradas, debieran reflexionar acerca de sus actitudes y procederes diarios, e interpretar las palabras y el sentimiento manifiesto de la Señora Presidenta cuando habla de Derechos Humanos y del Estado de Derecho en que dice que vivimos.
Citaré como ejemplo lo que ocurre en la Casa Serrana de la OSPEC, de Huerta Grande, Córdoba, donde trabajan cerca de 200 trabajadores y es la colonia de vacaciones de la Obra Social del Personal del Correo Oficial y de las Comunicaciones de la República Argentina.
Esta Obra Social, pionera de las obras sociales de nuestro país y que durante décadas fue considerada una de las mas importantes de la Nación por la calidad de los servicios que prestaba al conjunto de sus afiliados, se encuentra desde hace más de una década y media intervenida por el PEN, y en la actualidad se encuentra en convocatoria de acreedores, producto de un conjunto de factores concurrentes y de algunas pésimas administraciones a que estuvo sujeta por personas que poco y nada conocían del rubro.
En cuanto a la Casa Serrana (la Perla de la Obra Social) con una actividad ininterrumpida de 64 años dentro de la familia telepostal, brindando servicios en la órbita del turismo y la hotelería, viene desde hace unos cuantos años siendo manejada por personas totalmente carentes de los conocimientos básicos necesarios para llevar adelante una organización de esta naturaleza, pero que, además, esos funcionarios públicos, tienen un alto rasgo autoritario y discriminatorio, y que creen que, el manejo que le imprimen a su gestión personal, está por encima de toda la normativa laboral vigente.
Así puede verificarse fácilmente el trato que se le dispensa a algunos empleados de la Casa tan solo por el hecho de pertenecer a alguna asociación sindical que no sea de su agrado y se los confina, se los degrada, se los acosa moral, laboral y psicológicamente, incurriendo, incluso, en prácticas desleales tipificadas en la Ley 23551.
Asimismo, cualquier empleado de la Casa Serrana que ose reclamar o peticionar algo que considera que le corresponde, se ve expuesto a trato discriminatorio, amenazas, agresiones, acoso laboral, sanciones injustificadas, suspensiones laborales e incluso despidos incausados e injustificados.
Compañeros que pretendieron averiguar acerca del destino que se les estaba dando a sus aportes provisionales destinados al sistema de reparto, capitalización o caja compensadora (CAPRECOM), fueron objeto de prácticas persecutorias: perdieron semestres de trabajo, fueron acosados y sancionados e incluso amenazados físicamente, obligándolos a retractarse de lo que habían solicitado, sino no eran llamados a trabajar (en el caso de los temporeros). A otros aun siendo afiliados a la Obra Social se les prohibió la entrada a la Casa, otros sufrieron agresiones físicas (incluso denunciadas en Sede Policial y en el Ministerio de Trabajo de la Nación) y a otros se los despidió por el sólo hecho de pedir el pago de las diferencias salariales emergentes, por trabajos en categorías mejor remuneradas o el ajuste a una función mayor, tal cual lo determina la Ley de Contrato de Trabajo vigente.
Por ello le aseguro que, hoy por hoy, cualquier empleado de la Casa Serrana que reclame algo que crea que le corresponde, o que pretenda averiguar que destino se le esta dando al dinero que se le retiene mensualmente, se expone al brutal trato totalitario y persecutorio que la Administración y su comitiva otorgan; pareciera desconocerse toda la normativa legal vigente, las garantías al trabajador. Contemporáneamente se desconoce también, las declamaciones constantes del PEN, que pretende respetar los derechos humanos en toda su extensión.
No obstante sufrir y padecer toda esta serie de anomalías administrativas, laborales, etc., un sector del personal de la Casa Serrana ha estado denunciando constantemente estos atropellos en sede policial, en la Secretaria de Trabajo del Ministerio de Trabajo y la Producción de la Provincia de Córdoba (Delegación La Falda), en el Ministerio de Trabajo de la Nación (sede Central y Delegación Córdoba), en el INADI, en la Defensoría del Pueblo de la Nación y en la Justicia Federal del Trabajo, pero pareciera ser que esa minoría inconexa de organismos centralizados y descentralizados no puede (por ahora) ser atravesada por el lento caminar de la justicia, para que todos los que aspiramos a vivir en un Estado de Derecho, digamos que al fin pueda llegar el momento que se diga se hizo justicia y sean respetados los derechos de los afiliados y de sus empleados.
Además, sería importante que esta sarta de atropellos e intolerancias que ocurren a diario y abruman a los trabajadores, algún día lleguen al conocimiento de las máximas autoridades nacionales, para así poder corregir el rumbo y garantizar los derechos de todos y cada uno de los habitantes de la Nación, y que efectivamente estos se cumplan y no queden solamente en una declamación fervorosa como habitualmente hace la Sra. Presidente en pro de la defensa de los derechos humanos.
En conclusión nos queda que se proclama desde el PEN, el Estado de Derecho y la plena garantía de los derechos Humanos, y por el otro (incluso dentro de organismos que dependen directamente del PEN, como la OSPEC) algunos de sus funcionarios de tercera y cuarta línea, se dedican a violar sistemáticamente los Convenios Colectivos de Trabajo, la Ley de Contrato de Trabajo, la Ley de Asociaciones Sindicales, las garantías que otorga la Constitución Nacional, etc., no respetando la estabilidad laboral ni la carrera administrativa de sus empleados, ni los derechos mínimos de los trabajadores consagrados en las Leyes laborales y sindicales, y lo que es peor aún, los derechos sagrados de todos los afiliados a la OSPEC, que son los verdaderos hacedores y propietarios de la Obra Social y principalmente de la Casa Serrana (la cual ha sido comprada y sostenida desde siempre con sus aportes personales) los que se ven impedidos desde hace más de una década de recibir prestaciones médico asistenciales dignas, farmacológicas y servicios turísticos, dado que los responsables de efectuar este tipo de acciones no se hallan capacitados para ponerse a la altura que las circunstancias demandan.
Daniel Facundo
Jefe Casa Serrana Ospec
Huerta Grande – Córdoba
DNI: 11293539
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TE. Cel: 0111566373442
danielfacundo@hotmail.com